Colabora con GAR
Capta, cierra o recomienda. Tres formas de construir una renta que se cobra cada mes, con un servicio que ya está en marcha y que no tienes que inventar.
Setter · tú abres la puerta
Buscas a quien tiene el problema y consigues que te atienda. El cierre lo hace otro, y tú cobras igual.
Closer · tú cierras
Vendes un servicio con precio público y sin permanencia. Y esa venta te sigue pagando mientras el cliente siga contigo.
Alianza · tú recomiendas
Presentas el servicio a clientes que ya confían en ti. Nosotros vendemos y entregamos.
Lo que vas a ofrecer
Gestión administrativa remota por horas, hecha por un equipo supervisado. Hay tres planes —10, 20 y 40 horas semanales— y su precio está publicado en la web. Nadie te va a pedir una tarifa: el cliente ya la conoce.
La parte administrativa del día a día
- Facturación: emitir, registrar y controlar cobros y vencimientos.
- Agenda, citas y gestión del correo.
- Atención al cliente y seguimiento.
- Proveedores, pedidos, archivo y orden documental.
- Preparación de la documentación para su asesor o gestoría.
Lo que GAR no hace nunca
- Contabilidad.
- Declaraciones fiscales.
- Asesoramiento fiscal o laboral.
- Nóminas y seguros sociales.
Ese trabajo es de su asesor o gestoría. No competimos con ellos, y está por escrito.
Los tres planes, con las horas y el precio de cada uno, están en Planes y precios.
Tú abres la puerta
Buscas a quien tiene el problema y consigues que te responda. El cierre lo hace otro, y tú cobras igual. No tienes que convencer a nadie de nada.
Lo que haces
- Buscar empresas y autónomos que encajen en el perfil.
- Contactarles y conseguir que te respondan.
- Cualificar cada contacto contra la checklist.
- Registrar todo en el CRM el mismo día.
- Dejar la reunión agendada para el closer.
Lo que no haces
- Cerrar la venta: eso es del closer.
- Atender al cliente o darle soporte.
- Prometer precios, plazos o condiciones.
- Perseguir a quien ya dijo que no.
- Entregar listados sin contacto efectivo.
Cómo se te paga
Tres piezas que se suman cada mes: lo que buscas, lo que cierran y lo que aguanta. No conoces al closer ni él a ti: tu resultado se mide solo con lo que tú aportas.
Por cada lead cualificado
Se paga siempre, cierre o no. Lo que no se paga es un listado sin contacto efectivo.
Por cada venta cerrada
Cuando el cliente firma. La cobras el mes siguiente a la venta, y la cierra el closer: tú no tienes que negociar.
Por cada cliente que sigue
Una cartera que se cobra mes a mes durante 24 meses desde que ese cliente firma. Es la pieza que crece: cada mes que aportas clientes, tu renta sube.
Las reglas, por escrito
Preferimos ponerlo claro desde el primer día antes de que nadie se lleve una sorpresa.
- El lead se cobra siempre. Cierre o no, un lead cualificado se paga.
- Cada cliente suma 24 meses. Desde que ese cliente firma, ni un mes más. Si el cliente se va antes, esa línea deja de pagarse.
- La escala se mide cada mes. Cuantos más leads cualificados entregas en un mes, mayor porcentaje de tu cartera cobras ese mes. Un mes flojo te cuesta ese mes, no la cartera.
- Se congela, no se pierde. Si dejas de aportar, la cartera se congela. Los meses no cobrados no vuelven, pero si retomas, se reanuda.
- Si no está en el CRM, no existe. Cada lead con su fecha y su setter; cada cliente con su fecha de firma. Es lo que permite pagarte sin discusiones.
Cómo empiezas
Formación
El producto, la checklist de lead cualificado y el CRM. Una semana, con guion y práctica.
Primeros leads
Trabajas con un objetivo claro. Se te acompaña hasta que lo alcanzas.
Tu cartera arranca
Desde el primer cliente que firmes, tu reloj de 24 meses empieza a contar.
Tú cierras
Vendes un servicio que se paga solo. Sin fijo, sin techo y sin fecha de caducidad: cada venta te sigue pagando mientras el cliente siga contigo.
Qué vendes
Horas de administración con equipo dedicado y supervisión incluida. Precio público, sin permanencia y con un preaviso de 30 días. No hay que defender una tarifa: el cliente ya la ha visto en la web antes de hablar contigo.
Por qué no hay que empujarlo
- El problema es el mismo en todas partes. Casi cualquier empresa o autónomo pierde horas cada semana en tareas que no le facturan.
- El precio es público. No negocias, no regateas y no tienes que justificar una tarifa.
- Sin permanencia y con preaviso. El cliente puede dejarlo cuando quiera avisando con 30 días de antelación, y eso quita el miedo.
- Vendes algo que ya funciona. El servicio está en marcha y con supervisor asignado: no vendes una promesa.
Cómo se te paga
Dos pagos que se suman: uno cuando firmas y otro cada mes mientras el cliente siga contigo.
Prima de captación
Una sola vez, al firmar el contrato. No hay anticipos ni pagos antes de la venta.
Cartera de por vida
Cada mes, mientras el cliente siga activo. No hay techo: cada cliente que firmas suma a tu renta todos los meses siguientes, incluso los años en los que vendas menos.
Las reglas, por escrito
- La prima se paga al firmar. Una sola vez, cuando el cliente firma el contrato.
- Retrocomisión de 6 meses. Si el cliente se va antes de seis meses, devuelves la prima.
- La cartera vive con el cliente. Cada mes que el cliente sigue activo, cobras. Si se va, esa línea deja de pagarse: por eso te interesa que esté contento, no solo que firme.
- Zona asignada, sin duplicidades. Tu zona se fija por escrito y no la trabaja otro closer a la vez.
- Todo firmado antes de empezar. Privacidad, facturación y extinción del acuerdo.
Cómo empiezas
Elegimos closers por zona y empezamos por el área metropolitana de Madrid, donde ya tenemos dirección. Sin fijo, sin cuota y sin inversión: solo comisión.
Tú recomiendas
Cobra por clientes que ya confían en ti. Tú presentas, nosotros vendemos y entregamos. No te pedimos que vendas nada, ni que dediques tiempo, ni que pongas dinero.
Te ven cada trimestre
Tus clientes te entregan sus papeles, te cuentan sus problemas y confían en tu criterio. Eso no se compra con publicidad: se construye año a año.
Nosotros no queremos tus clientes
No hacemos contabilidad, ni impuestos, ni asesoramiento laboral. Prestamos la parte administrativa del día a día, la que tú no quieres o no puedes atender.
Y tú cobras por presentarla
Tú presentas, nosotros vendemos y entregamos. Una presentación de treinta segundos a quien ya te escucha.
Cómo se te paga
Dos pagos que se suman, y no hay techo. La comisión llega una vez por cliente; la cartera llega todos los meses siguientes, incluso en los años en los que no presentes a nadie nuevo.
Comisión por cliente
Una sola vez, cuando el cliente firma y paga. Sin inversión, sin cuota y sin formación.
Cartera mensual
Cada mes, por cada cliente que presentaste y sigue activo. Sin fecha de caducidad: mientras el cliente siga contigo, se cobra.
Qué te pedimos exactamente
Dos modalidades. En las dos hay que presentar: eso es lo único que no se negocia. Un dato sin aval no vale nada.
Modalidad A · Referencia
Facilitas el contacto y le dices a tu cliente que le vamos a llamar de tu parte. Treinta segundos de trabajo.
Modalidad B · Presentación cualificada
Presentas el servicio por correo o en una reunión a tres, confirmas que tiene necesidad y capacidad de pago, y agendas la reunión con nuestro equipo.
Detectas al cliente
El que tiene la administración desordenada y le falta tiempo.
Reenvías el mensaje
Ya escrito por nosotros. No tienes que preparar nada.
Nosotros hacemos el resto
Llamamos, vendemos y prestamos el servicio. Tú cobras.
Cómo y cuándo se paga
- Con el primer pago del cliente, no con la firma. Si firma y no paga, no hay comisión: el riesgo es nuestro.
- Liquidación a mes vencido. Te enviamos la liquidación y tú emites tu factura. No retenemos nada ni cobramos por adelantado.
- Si el cliente se va. Si causa baja en los 6 primeros meses, devuelves la comisión completa, sin prorrateo. La cartera ya cobrada no se toca.
Es la misma regla que aplicamos a nuestro equipo comercial. Un cliente que no aguanta seis meses no era un cliente. El tratamiento de IVA y retenciones se acuerda con tu asesor antes de la primera factura.
Lo que garantizamos
No competimos
Nunca ofreceremos servicios fiscales ni contables a tus clientes, ni les propondremos cambiar de asesoría. Es una cláusula del acuerdo, no una promesa verbal.
No recibimos listados
Tú comunicas, no cedes datos. Solo recibimos los datos del cliente que decide contratar, y con su conocimiento.
Confidencialidad
Ni las condiciones, ni los precios, ni tu cartera salen de aquí. Durante la colaboración y después de ella.
Y hay reciprocidad
Te derivamos todos los clientes que capturemos y que no tengan asesoría. Sin contrapartida económica.
Pide tu Marco Retributivo
Cada papel tiene su propio marco: qué se paga, cuándo se paga y con qué condiciones. Te lo enviamos por escrito, sin compromiso y sin que tengas que decidir nada.
Qué pasa después
- Te escribimos. En menos de 24 horas laborables.
- Recibes el marco por escrito. Qué se paga, cuándo y con qué condiciones, según la vía que elijas.
- Y decides con calma. Sin compromiso y sin cuotas.
Colaboración mercantil con profesionales autónomos o empresas. No es una oferta de empleo.