Delegar tu administración es un acto de confianza. Lo sabemos
Nos estás dando acceso a tu facturación, tu banco y tu correo. No vamos a pedirte que confíes a ciegas: preferimos darte garantías concretas y por escrito.
Sin permanencia
Puedes dejarlo cuando quieras, avisando con 30 días de antelación. Sin penalización y sin tener que dar explicaciones. Te quedas si te funciona.
Confidencialidad firmada
Cada persona que accede a tu información firma una cláusula de confidencialidad individual, además del acuerdo entre las dos sociedades.
Accesos mínimos y revocables
Pedimos solo lo imprescindible para las tareas contratadas. Puedes revocar cualquier acceso en cualquier momento, sin avisarnos.
Supervisor con nombre
Cada cuenta tiene un responsable asignado. Sabes quién responde si algo va mal y tienes una reunión semanal fija con él.
Nunca te quedas sin servicio
Si la persona asignada causa baja, no está disponible o se va de vacaciones, la sustituye uno de nuestros supervisores. Tú no tienes que buscar a nadie ni esperar a que encontremos un reemplazo: el trabajo sigue saliendo.
Tu documentación sigue siendo tuya
Todo lo que producimos vive en tu correo, tu programa y tu archivo. Si te vas, te lo queda todo. No te atamos con datos.
Puedes echarte atrás
Tienes 15 días desde la firma para desistir del contrato sin dar explicaciones y sin pagar nada más. Nos escribes un correo diciéndolo, te lo confirmamos en 24 horas y se acabó: devolvemos tus accesos y eliminamos tu información.
Lo único que no se devuelve son los 199 € de la preparación del equipo, porque corresponden al trabajo que ya hemos hecho para ti: se descuentan de tu primera cuota. Y si en esos 15 días no hemos llegado a presentarte un equipo, te los devolvemos íntegros.
Este derecho no nos lo exige la ley —nuestros clientes son empresas y autónomos— pero lo damos igual, porque estás contratando algo que todavía no has visto funcionar.
Cómo tratamos la información
Tratamos tus datos única y exclusivamente para prestarte el servicio contratado.
- Somos encargados del tratamiento, no responsables. La información es tuya; nosotros la tratamos siguiendo tus instrucciones y solo para el servicio.
- Contrato de encargado del tratamiento. Firmamos el acuerdo que exige la normativa europea de protección de datos, con las obligaciones de confidencialidad, seguridad y subcontratación.
- Acceso limitado a tu cuenta. Solo accede la persona asignada y su supervisor. Nadie más.
- No usamos tus datos para nada más. No los cedemos, no los vendemos y no los utilizamos para otros fines.
- Todo es revocable. Cambias una contraseña y nuestro acceso desaparece, sin más trámite.
En el servicio administrativo ordinario —facturas, proveedores, correo— no tratamos categorías especiales de datos. Si en algún caso puntual apareciera información sensible, se aparta y se te comunica: no la tratamos.
Por qué esto es un servicio y no una contratación
Es la duda más razonable que nos plantean, y merece una respuesta clara.
Lo que contratas
Contratas un servicio a una sociedad, con un precio, un alcance y unos resultados definidos. No contratas a una persona ni te llevas a nadie de otra empresa.
Quién organiza el trabajo
Nosotros. Ponemos el equipo, organizamos los turnos, cubrimos las vacaciones, pagamos los salarios y respondemos de la calidad. Es lo que distingue un servicio de una cesión de trabajador.
Quién responde
Nosotros, ante ti y ante las obligaciones laborales de nuestro equipo. Tú no tienes ninguna relación laboral con las personas que trabajan en tu cuenta.
Sobre las llamadas
Nuestro equipo se identifica siempre como parte de Gestores 360. No se presenta como empleado tuyo ni usa tu marca para nada que no hayas autorizado.
Qué incluye trabajar con GAR
Estas son las cosas que dejan de ser tu problema desde el primer día. No se ven en una tarifa por horas, y son la diferencia entre contratar a alguien y tener el trabajo hecho.
- Elegir a la persona. No haces entrevistas ni decides a quién contratar. Nosotros seleccionamos, formamos y asignamos al equipo, y hay un supervisor que responde de él.
- Pagar nóminas y Seguridad Social. No hay alta, ni nómina, ni finiquito, ni indemnización. Tú pagas una factura mensual por un servicio.
- Cubrir bajas y vacaciones. Si la persona asignada no está, entra uno de nuestros supervisores. El trabajo sigue saliendo y tú no tienes que buscar a nadie.
- Asumir el riesgo laboral. No tienes ninguna relación laboral con quien trabaja en tu cuenta: ni despido, ni inspección, ni reclamación que te afecte.
- Formar y corregir. Si algo no sale como debe, no es una conversación incómoda para ti: es un problema nuestro, y lo resuelve el supervisor que tienes asignado.
Lo que contratas, entonces, no son horas: es que el trabajo se haga y que alguien responda de él. Y si un mes no te convence, lo dejas avisando con 30 días de antelación, sin penalización.
Con quién firmas
No somos una marca sin detrás: esta sociedad es de capital mayoritariamente español. Estos son los datos que puedes verificar.
Clientes que ya han recuperado su tiempo
Son sus palabras, sin retocar y sin nombre: cada uno cuenta qué cambió cuando dejó de llevar la administración.
He conseguido subir en ventas: dejar de lado las tareas administrativas me ayudó a enfocarme.
Me ayudó a organizarme mejor y a tener una mejor panorámica de mi empresa.
Gracias a Gestores 360 dedico mi tiempo a trabajar y a conseguir nuevos clientes.
¿Quieres ver el contrato antes de decidir?
Te lo enviamos sin compromiso para que lo leas con calma, o lo revise quien tenga que revisarlo.